Hoy una de las noticias destacadas de los diarios digitales es que el Polo Norte tiene una grieta "del tamaño de Reino Unido" y que nuestro Círculo Polar
se deshiela
a toda leche; aquí el enlace a
la noticia en ABC.es y el enlace a
la noticia en ElPais.esMmm... ¿calentamiento global?. Al principio me lo creía, sí, pero desde hace algo más de un año he ido encontrando argumentos como para
mostrarme escéptico ante dicha visión catastrofista...
Es cierto que la temperatura del planeta ha aumentado "más de lo normal" durante las últimas décadas. El "problema" surgió cuando un científico de la
NASA,
James Hansen, lanzó la voz de alarma sobre el asunto. Lo cierto es que a fecha de hoy el calentamiento global
NO está probado científicamente, ya sea por falta de datos o que estos son inconcluyentes. Es más, las investigaciones que niegan dicho calentamiento son
TAN NUMEROSAS como las que lo afirman. Incluso hace unos años la comunidad ecologista alarmaba a nuestra sociedad justamente de lo contrario que en la actualidad: que el planeta se enfriaba y que la comunidad científica lo "había demostrado"... (teoría que ahora vuelve a tomar fuerza:
la Antártida se está enfriando).
Qué cosas más raras.
Nacimiento del Protocolo y su más que dudosa base científica.
Michael Mann y otros climatólogos publicaron en 2001 un estudio respaldado por el el
Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (
IPCC), que es la sección de la
ONU en la cual se recoge el "consenso climático" acerca del calentamiento y desde la que se promueve el
Protocolo de Kyoto. La gráfica, que abarca nuestro segundo milenio, se mueve horizontalmente y apenas muestra variaciones, pero al llegar al siglo XX la temperatura se eleva rápida y gradualmente. Por ello se refieren a ella como
La Gráfica del Palo de Hockey, debido a su parecido con un stick.
Pues bien, resulta que la gráfica, en la cual se basa el Protocolo de Kyoto, es
más falsa que Judas (!). El motivo es que el método matemático utilizado en ella para el análisis de los datos
tiende a dar gráficos con esa forma, incluso con datos elegidos de forma aleatoria.
Otros científicos, como
Stephen McIntyre (Universidad de Toronto) o
Ross McKitrick (Universidad de Ontario) llevan varios años advirtiendo de que
El Palo de Hockey carece de significado científico...
La
gráfica corregida, aún
usando el mismo método matemático de Michael Mann, certifica la existencia de un clima parejo al de la Edad Media...incluso podríamos decir que
el siglo XX fue más frío que el siglo XV (!).
Uno de los líderes ecologistas más famosos,
Stephen Schneider, expuso en uno de sus libros dirigidos a la comunidad ecologista que
“debemos [refiriéndose al movimiento]
ofrecer escenarios espantosos, hacer afirmaciones simplificadas y dramáticas y hacer escasa mención de las dudas que tenemos. Cada uno de nosotros debemos decidir el punto adecuado entre ser efectivo y ser honrado”.
A mí con esta frase sólo se me ocurre pensar que debe haber miles de científicos y ecologistas ansiosos de poder, babeando por cualquier escaño de nuestros gobiernos y que cubren ese ansia con su amor a la Naturaleza... Políticos pro-ecologistas que dicen que el mundo puede ir a mejor y que,
con ellos, seguro que irá a mejor... Si lo dice un científico por la tele
va a misa.
Pero bueno, aunque todavía NO está probado científicamente hay que reconocer que
ya nos lo han vendido. Cada pocos días aparece en los informativos o en los periódicos alguna noticia acerca del calentamiento global, sus consecuencias, las medidas para paliarlo, etc.
Por lo general los países de Occidente aceptaron cumplir las medidas de Kyoto, salvo
la sonada negativa de Estados Unidos y Australia. El caso es que España, como muchos otros que aceptaron el Protocolo, todavía sigue sin cumplirlo...
Según un informe de
Price Waterhouse Coopers el cumplimiento de las condiciones de Kyoto le costará a nuestro país unos 19.000 millones de euros entre 2008 y 2012.
Y lo peor de todo es que quizás todo esto para nada... Los americanos llevan un par de siglos siendo los más
avispados y lo peor es que parece que todo va a seguir igual...
Mientras,
el resto del mundo quizá se lo haya comido con patatas fritas.
Las utopías ecologistas.
- Los movimientos ecologistas
pretenden que cumplamos el protocolo de Kyoto y a la vez cerremos
las centrales nucleares. Si ya es difícil y costoso cumplir el dichoso protocolo, ¿por qué no ponernos las cosas más difíciles?.
En primer lugar porque la plantas nucleares crean un porcentaje importante de la energía Occidental y en segundo lugar porque
la energía nuclear no produce gases de efecto invernadero (que, casualmente, son los que intenta reducir el Protocolo).
La utilización de la energía nuclear como única y razonable solución al problema que plantea el dudoso calentamiento es defendida por personajes como
James Lovelock, científico y autor de la afamada
Hipótesis Gaia;
Patrick Moore, uno de los fundadores de
Greenpeace; o
Claude Mandil, director de la
Agencia Internacional de Energía; entre muchos otros.
- También defienden que
es posible un desarollo sostenible y que
podemos y debemos basar la producción de energía mundial en las de tipo renovable.
Esto para los expertos es algo imposible. El ritmo de crecimiento del consumo de energía crece vertiginosamente e intentar reducir sensiblemente el consumo global es un chiste. Por tanto la única solución es aumentar la creación de energía... y volvemos a la cuestión de la energía nuclear... que es más barata que la renovable.
Tras todo este tostón mi opinión es la siguiente:
- Que no nos debemos creer la teoría del Calentamiento Global hasta que se demuestre total y científicamente, actuando cautelosamente y no gastando dinero de nuestros impuestos a las primeras de cambio para ganar votos
a saco.
- Que, hasta la llegada de la energía de
fusión nuclear (se estima que como muy pronto para 2020), debemos basar nuestra creación de energía en las centrales nucleares, ya que sus problemas e inconvenientes son a medio-largo plazo y su seguridad es muy alta (si se mantienen adecuadamente).
Con esto no digo que la creación de energía
sólo esté basada en la fisión nuclear, sino que debe ser la principal, combinándola con las energías renovables y acabando de una vez con las de tipo fósil. También creo que se debe apostar por políticas de ahorro de energía y de concienciación de la sociedad, pero sabiendo que ésta vía es muy complicada y casi improductiva.
En España, según las pretensiones del gobierno de esta legislatura, se van a cerrar nuestras escasas centrales nucleares progresivamente hasta 2020. Lo triste es que nuestros vecinos más importantes todavían siguen apostando por abrir centrales mejores y cada vez más modernas. En fin, que listos somos...
Como curiosidad: hace un par de décadas se rechazó la construcción de una de ellas en Lemóniz, en el País Vasco. Actualmente hay una central nuclear francesa a 50 km de Lemóniz que
vende energía a España.
Los franceses se lo pasan
de ***a madre...
PD: Aquí dejo el enlace a una
gráfica que muestra que los aumentos de CO2 en la atmósfera y las variaciones en la temperatura global son cíclicas. (Cortesía de Darkmad :D).